El anhelo de la Iglesia es alcanzar y transformar esta generación con el Evangelio de Jesucristo, manifestando así la compasión del Corazón de Dios por los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Clamamos por un nuevo Pentecostés que promueva un verdadero avivamiento, despertar y renovación en la Iglesia para una Nueva Evangelización